El uso de “cuchillos” o en otras palabras cubos de hielo es simple. Toma un cubo de hielo y silenciosamente acércate a tu objetivo. Con que le pongas el pedazo de hielo en la espalda o en el cuello significará que “acuchillaste” a tu víctima.
De manera similar, con que marques un punto en el cuello de tu víctima con un marcador pues la habrás matado, pero lo de los cubos de hielo es más práctico.